Sanidad privada en España: cómo no pagar de más y evitar las colas
El sistema sanitario público de España se sitúa regularmente entre los mejores del mundo según la OMS. Sin embargo, en la práctica el sistema está saturado, y esto se nota en los tiempos de espera: puedes llegar a esperar meses para una operación programada o una consulta con un especialista.
Si has intentado pedir cita con un traumatólogo a través de la Seguridad Social en España y te han propuesto ir dentro de tres meses, entenderás por qué hemos escrito este texto. Nuestro objetivo es ayudar a quienes se han mudado hace poco a utilizar la medicina española de la forma más eficiente posible, minimizando el estrés y los gastos innecesarios.
Seguro médico público en España
La sanidad pública está disponible para todos los que cotizan a la Seguridad Social (trabajadores por cuenta ajena o autónomos), así como para sus familiares. El documento principal aquí es la tarjeta SIP. Es con ella con lo que empieza el acceso a la medicina pública. Te da derecho a visitas médicas gratuitas y a descuentos significativos en medicamentos. A pesar de la alta calidad de las urgencias, para vivir con mayor comodidad muchos residentes eligen un seguro privado adicional.
¿Por qué pagar por un seguro privado?
Una póliza privada en España no es un lujo, sino una herramienta para ahorrar tiempo. Te permite acudir directamente a un especialista sin pasar por el médico de cabecera, y hacerlo en cuestión de pocos días.
Particularidades
- Planes con copago: si visitas poco al médico, elige esta opción. Tiene un coste mensual bajo, pero se cobra una pequeña cantidad (de 2 a 20 euros) por cada visita.
- Planes sin copago: ideales para familias con niños o para quienes necesitan asistencia frecuente. Pagas una cantidad fija al mes y te olvidas de lo demás.
- También hay que tener en cuenta el periodo de carencia: suele ser de 3 a 10 meses. Durante este tiempo, algunos servicios, como operaciones o partos, todavía no están disponibles.
¿Qué incluyen la mayoría de los seguros?
- Medicina básica: medicina general, análisis, especialistas, hospitalización y urgencias; es la base de casi cualquier póliza.
- Odontología: muchos planes añaden servicios dentales básicos (extracciones, limpiezas, radiografías, a veces empastes), o bien ofrecen la posibilidad de añadir un pack dental por un incremento moderado en el precio.
- Fisioterapia y rehabilitación: a menudo incluidas hasta un límite determinado de sesiones (normalmente bajo prescripción médica).
- Psiquiatría: suele estar incluida hasta un límite de sesiones (10-20), frecuentemente en formato de telemedicina.
- Otros servicios: pueden cubrir medicina estética, revisión de la vista/óptica, salud mental, planificación familiar, etc. Si tienes una necesidad específica, fíjate en su cobertura al comparar compañías.
Clínicas
- Quirónsalud: la red más grande (más de 50 hospitales). Sus centros en Madrid y Barcelona son referentes tecnológicos.
- HM Hospitales: posiciones muy fuertes en Madrid y Galicia. El Hospital HM Sanchinarro está considerado uno de los mejores del país.
- Vithas: red de 20 hospitales. Su "bastión" es la Comunidad Valenciana (6 hospitales en Valencia, Alicante y Castellón), con gran presencia también en Madrid y Málaga.
Principales aseguradoras
- Sanitas (Grupo Bupa): líder en calidad de servicio y soluciones digitales.
- Adeslas (SegurCaixa): la red más amplia de médicos y clínicas.
- DKV Seguros: conocidos por sus programas de medicina preventiva.
- Mapfre: gigante universal con centros propios.
- Asisa: una opción popular con buen equilibrio entre calidad y precio.
Consejos prácticos
Uso híbrido del sistema público y privado
Si tienes cobertura pública por tu trabajo, puede que no necesites una póliza privada "completa". Echa un vistazo a los planes sin hospitalización (por ejemplo, Sanitas Accede o DKV Famedic). Cuestan entre 25 y 35 euros al mes y te permiten acceder rápido a consultas, mientras que las operaciones complejas puedes hacerlas a través del Estado.
Descuentos de los bancos
Antes de contratar una póliza directamente, consulta en tu banco español (BBVA, CaixaBank, Santander). A menudo ofrecen a sus clientes tarifas un 10-20% más baratas que las de mercado.
Periodicidad del pago
Casi todas las aseguradoras ofrecen un descuento del 2 al 8% si pagas de forma trimestral, semestral o anual en lugar de mensual.
Beneficios para autónomos
Si eres autónomo, puedes deducirte de la base imponible hasta 500 euros anuales por cada miembro de la familia por el seguro médico.
Caza de huecos en la aplicación
La cita con un buen especialista puede estar cerrada con un mes de antelación. Un truco: revisa la aplicación temprano por la mañana. La gente suele cancelar visitas en el último momento y podrás conseguir una cita para el mismo día.
Elección a la inversa
Primero elige la clínica que te guste o que esté más cerca de tu casa, y luego mira con qué compañías aseguradoras trabaja.
Medicamentos con la SIP
Recuerda que los medicamentos más baratos son los que tienen receta del centro de salud público. Para ello necesitas el empadronamiento y estar de alta en la Seguridad Social.
Algoritmo de elección
- Define tu presupuesto: ¿estás dispuesto a pagar por cada visita (copago) o prefieres un gasto fijo?
- Comprueba la ubicación: mira qué grupos hospitalarios (Quirón, HM, Vithas) predominan en tu ciudad.
- Estudia la carencia: si planeas un embarazo o una operación próximamente, busca una póliza con el mínimo periodo de espera.
- Al final, revisa las ofertas de tu banco: a veces es ahí donde encuentras la tarifa más ventajosa.
- Al rellenar el cuestionario, indica siempre con sinceridad tus enfermedades crónicas. Si la aseguradora descubre que has ocultado un diagnóstico, puede anular la póliza en el momento que más la necesites.